La mayoría de los problemas en proyectos de automatización no vienen del PLC, la HMI o la red, sino de decisiones tomadas sin un análisis previo del proceso. Elegir tecnología sin entender el flujo real de la operación suele generar retrabajos, paros innecesarios y sistemas difíciles de mantener. Antes de pensar en marcas o equipos, la pregunta clave siempre es la misma: ¿qué necesita realmente el proceso para ser más eficiente y confiable?